14 /OPIMION

SEMANARIO UNIVERSIDAD/1°DE OCTUBRE DE 1993


  ESCULTURA Y MATERIALIDAD  

Todo arte se expresa a través de imágenes. La imagen es distinta al objeto, al signo y a la idea. Participa a la vez de la naturaleza de los objetos y de los movimientos del espíritu, de lo real y lo posible.
La imagen es una síntesis y en su fundón combinatoria integra espacio y tiempo, lo relativo imaginario, lo psíquico y lo concreto. La imagen escultórica al concretarse posee su naturaleza material, su esencialidad rítmica y su sentir espacial. Nace con su dimensión material, su sentir es el de una materia, con sus posibilidades expresivas.
El arte es fenómeno complejo, resultado de una interacción de facultades, es unidad metafórica. Material y técnica, como se podrá comprender, son parte del proceso de concreción de la obra, son recursos al servicio del creador.
No son el indicativo de la calidad de la obra, como pareciera creer el comentarista Víctor Hugo Fernández, quien en varias ocasiones ha expresado que la escultura está estancada. Su único argumento; el uso dé «materiales tradicionales»; si se puede decir que eso sea argumento.

Recurrir a estos elemento para emitir juicios sobre escultura no solo es superfluo y arbitrario, sino además irrespetuoso. Pensar que el uso de ciertos materiales, o el hecho de tallar o pegar, ensamblar o adaptar, es el hecho único de donde se desprende la calidad de la obra, es preocupante. Refleja una mentalidad mecanicista y mezquina del arte, esquemas mentales fundados en la patología de la novedad. Tildar de tradicionales tos materiales y concluir de ello que la escultura está estancada, es como decir que el simple uso da « materiales no tradicionales» basta para crear una obra de calidad. Esa pareciera ser la creencia del comentarista, puesto que en ningún momento habla de calidad, ni hace análisis de obra.
SÍ hacer arte se tratara de materiales... (Cuan fácil serial, podríamos también decir que la pintura está estancada porque se usan los mismos bastidores, los mismos óleos y pincele» usados por siglos, que la danza está estancada por el uso de los mismos escenarios y los mismos cuerpos
con cuatro miembros. En su último comentario, añade el señor Fernández

 algo más: aplaude el uso del bronce por parte de un principiante. ¿Será que para él et bronce no es un material tradicional, o que al visitar por primera vez una tundición creyó que era lo más novedoso en el uso de los materiales, solo porque nunca habla visto una? Es grave lo que está sucediendo, y más si unido a este desconocimiento de lo que la escultura significa, se ensalzan obras sin ningún valor estético, con palabras y frases oídas en alguna exposición. Opina el comentarista que este escultor se escabulle de la piedra y la madera para explorar nuevo» materiales. ¿Será que desconoce que este material ha sido usado por milenios y prácticamente con las mismas técnicas? Tal vez crea que los lectores son ingenuos o ignorantes.
Al parecer, el señor Fernández entra en contradicción condenando el uso de la piedra y la madera y alabando el bronce, como material -no tradicional-. Tal
vez sí nos definiera qué entiende por materiales tradicionales. Queda por decir que precisamente son estos materiales, la piedra, la madera y el bronce, tos usados por tos grandes escultores del mundo, los que

 

 

 

 

 

 

permanecen por su solidez. No se trata de materiales, ni de experimentación convulsiva, se trata de talento y de calidad.
La escultura es y será siempre un fenómeno complejo, profundo. Lo menos que podemos esperar es que quien hable sobre ella lo haga con seriedad. La escultura costarricense merece respeto, pues no en balde es la expresión artística más sólida y representativa del país.
Nota: Este artículo fue enviado al diario “La Nación”- y no ha sido publicado.
 

       
  Nota del compilador: Este escrito fue finalmente publicada por el diario LA NACION el 31 de octubre de 1993.  
       
16A /OPINION

LA NACION, Domingo 31 de octubre de 1993

 

 

FORO DE LA NACION

 
 

Escultura y maternidad

 
AQUILES JIMENEZ      

Todo arte se expresa a través de imágenes. La imagen es distinta al objeto, al signo y a la idea. Participa a la vez de la naturaleza de los objetos y de los movimientos del espíritu, de lo real y lo posible.
La imagen es una síntesis y en su fundón combinatoria integra espacio y tiempo, lo relativo imaginario, lo psíquico y lo concreto. La imagen escultórica al concretarse posee su naturaleza material, su esencialidad rítmica y su sentir espacial. Nace con su dimensión material, su sentir es el de una materia, con sus posibilidades expresivas.
El arte es fenómeno complejo, resultado de una interacción de facultades, es unidad metafórica. Material y técnica, como se podrá comprender, son parte del proceso de concreción de la obra, son recursos al servicio del creador.
No son el indicativo de la calidad de la obra, como pareciera creer el comentarista Víctor Hugo Fernández, quien en varias ocasiones ha expresado que la escultura está estancada. Su único argumento; el uso dé «materiales tradicionales»; si se puede decir que eso sea argumento.

Recurrir a estos elemento para emitir juicios sobre escultura no solo es superfluo y arbitrario, sino además irrespetuoso. Pensar que el uso de ciertos materiales, o el hecho de tallar o pegar, ensamblar o adaptar, es el hecho único de donde se desprende la calidad de la obra, es preocupante. Refleja una mentalidad mecanicista y mezquina del arte, esquemas mentales fundados en la patología de la novedad. Tildar de tradicionales estos materiales y concluir de ello que la escultura está estancada, es como decir que el simple uso de « materiales no tradicionales» basta para crear una obra de calidad.

Esa pareciera ser la creencia del comentarista, puesto que en ningún momento habla de calidad, ni hace análisis de obra.

Sí hacer arte se tratara de materiales,

¡cuán fácil seria!, podríamos también decir que la pintura está estancada porque se usan los mismos bastidores, los mismos óleos y pincele» usados por siglos, que la danza está estancada por el uso de los mismos escenarios y los mismos cuerpos
con cuatro miembros. En su último comentario, añade el señor Fernández  algo más: aplaude el uso del bronce por parte de un principiante. ¿Será que para él et bronce no es un material tradicional, o que al visitar por primera vez una tundición creyó que era lo más novedoso en el uso de los materiales, solo porque nunca habla visto una? Es grave lo que está sucediendo, y más si unido a este desconocimiento de lo que la escultura significa, se ensalzan obras sin ningún valor estético, con palabras y frases oídas en alguna exposición. Opina el comentarista que este escultor se escabulle de la piedra y la madera para explorar nuevo» materiales. ¿Será que desconoce que este material ha sido usado por milenios y prácticamente con las mismas técnicas? Tal vez crea que los lectores son ingenuos o ignorantes.
Al parecer, el señor Fernández entra en contradicción condenando el uso de la piedra y la madera y alabando el bronce, como material -no tradicional-. Tal
vez sí nos definiera qué entiende por materiales tradicionales. Queda por decir que precisamente son estos materiales, la piedra, la madera y el bronce, tos usados por tos grandes escultores del mundo, los que permanecen por su solidez. No se trata de materiales, ni de experimentación convulsiva, se trata de talento y de calidad.
La escultura es y será siempre un fenómeno complejo, profundo. Lo menos que podemos esperar es que quien hable sobre ella lo haga con seriedad. La escultura costarricense merece respeto, pues no en balde es la expresión artística más sólida y representativa del país.